Dientes y Emociones

 

Esta tarde he tenido una “sorpresa”!

Mi amigo Ambro, podólogo, se ha acordado de mí mientras hacía una formación online y me ha enviado la contraseña para que yo también pudiera asistir virtualmente a una conferencia que se titulaba: Dientes y emociones.

He estado a punto de declinar la invitación, pero algo me ha dicho: por qué no?

Cuando me he incorporado a la clase, ésta ya había empezado y aparecía una diapositiva en la que hablaba del Dr. Adler.

Por lo que he entendido, este doctor afirmaba que existía una relación entre los dientes y una dolencia general, acusándoles casi de estas dolencias.

El ponente, Antonio Arcos, defendía una teoría que sería la inversa a la que proponía el Dr. Adler. Para Adler los dientes podían ser el origen de la enfermedad, mientras que para el ponente son las enfermedades las que crean problemas en los dientes.

“Cada diente siente lo que está pasando en el resto del cuerpo”

Llegados a este punto, he tenido otro impulso de dejar la conferencia porque he pensado que eran unos “frikis” hablando sobre cosas que eran difíciles de creer.

Pero de nuevo le he dado una oportunidad, tenía curiosidad por saber cuál era esa relación entre dientes y resto de órganos.

Resulta que los dientes nos cuentan una historia, nuestra historia. Los dientes no están colocados al azar, ni tienen un orden u otro porque sí… todo tiene una razón.

Uno de los pilares de nuestra oclusión es el primer molar, el 6. Ellos le llamaban el diente de la niñez. Bueno, más bien es el que marca la finalización de una etapa y el comienzo de otra. El 6 sale a los 6 años, los dientes anteriores a él y temporales comienzan a caerse y erupcionan los definitivos. En esta erupción se dibuja un mapa que nos cuenta muchas cosas a nivel emocional, físico y psicológico del paciente.

¿Cómo es la erupción?

Normalmente los primeros dientes que erupcionan suelen ser los incisivos inferiores centrales. Éstos representan el “YO”

Luego lo hacen los incisivos superiores centrales que representan a los padres.

11, 21, 31 y 41.- Son los 4 dientes que me anclan a la vida. Son energía de agua y van asociados al riñón.

Mientras contaba todo esto ha sido inevitable relacionarlo con el arte del Taichi que he practicado en los últimos años y que se basa en los 5 elementos: agua, madera, fuego, tierra y metal. Éstos están asociados a órganos y coincide que el agua está en el riñón, que es quien nutre a los demás elementos y órganos.

Más tarde erupcionan los incisivos laterales. Hay personas que no tienen estos laterales (Agenesia). Estos dientes representan a los hermanos. Por lo tanto, su ausencia suele representar la pérdida de algún hermano anterior (aborto).

Y con el canino, empiezo a ser yo mismo. El lateral articula entre los padres y yo.

El canino es un diente muy especial, es el que hace la curva. Tienen que ver con la sangre y se asocia a la vesícula biliar e hígado (contiene 1/5 parte de la sangre del cuerpo). También con los ovarios.

Es el diente más sexual, se encarga de las rotaciones. Representa la ferocidad, necesita libertad. Es el diente que termina en pico, esto no es para que apoye es para que deslice, esto es libertad. Es un diente que no se puede detener.

Junto a los 6, es otro de los pilares de nuestra boca: el canino.

El orden es curioso: erupcionan primero los incisivos y aunque luego debería erupcionar el canino, lo hacen los premolares. Más tarde llega el canino abriéndose paso, él es importante!

El ponente contó varios casos que habría resuelto “leyendo” esa historia que le contaban los dientes como por ejemplo:

  • Ausencia de un 26.- Pérdida de una persona femenina cercana.
  • Dolor en un canino sin causa aparente.- Infidelidad no perdonada.
  • Caninos temporales aún en edad adulta.- Abusos sexuales en la infancia.

Sé que leer esto os pueda estar pareciendo ciencia-ficción pero lo cierto es que como mínimo es curioso.

No me posiciono ni a favor ni en contra de estas teorías pero sí creo que hay muchas cosas que desconocemos de nuestro cuerpo. Sobre todo, cosas energéticas, intangibles, que no podemos medir y por esto nos cuesta creer.

Pero las sabidurías ancestrales se basan en todas estas cosas que no vemos, pero sí podemos sentir.

Os invito a mirar los dientes de otra manera, atentos a esa posible historia que nos quieren contar.

Para mí un canino ya no será un simple canino, será un canino SEXY!

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